Somos una "Fraternidad de Oración Contemplativa al Servicio del Pueblo de Dios" La contemplación constituye el CORAZÓN de nuestro carisma. Es el elemento que unifica todos los otros elementos: Oración, Fraternidad, Servicio. Así la contemplación, es la experiencia de encuentro con Dios, que nos transforma gradualmente por medio de los diferentes acontecimientos de la vida diaria, es la búsqueda constante de Dios en los quehaceres del día a día y nos hace disponibles al servicio, a la compasión, a la solidaridad. Nos hace capaces de presentar a Dios los deseos, angustias, las esperanzas y los gritos de las personas. 
LA ESPIRITUALIDAD, CARMELITA, ES MANTENERSE EN LA PRESENCIA VIVA DE DIOS, ESCUCHANDO LA PALABRA Y ASÍ VIVIR EN OBSEQUIO DE JESUCRISTO. POR ESO SOMOS CONOCIDOS Y RECONOCIDOS A LO LARGO DE LA HISTORIA. ESTO NO ES SÓLO PARA AQUELLOS HOMBRES Y MUJERES QUE HAN DONADO SU VIDA AL TRABAJO DEL REINO (VIDA RELIGIOSA), SINO PARA TODOS LOS QUE SE ANIMAN A VIVIR BAJO LA INSPIRACIÓN DE ELÍAS Y DE MARÍA (VIRGEN DEL CARMEN) EN APERTURA DE CORAZÓN. EN LA FAMILIA CARMELITA.
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